top of page

¿Por qué es tan difícil dejar una adicción?


Una de las preguntas que más escucho en consulta —de pacientes y de sus familias— es siempre alguna versión de la misma: "¿Por qué no puede simplemente parar?"

Es una pregunta comprensible. Pero parte de una idea equivocada: que dejar una adicción depende, sobre todo, de fuerza de voluntad. La ciencia nos dice algo distinto, y entenderlo puede cambiar por completo la forma en que vemos —y tratamos— este problema.


No es el carácter. Es el cerebro.


Cuando una persona consume una sustancia de forma repetida, el cerebro no se queda igual. Cambia. Y cambia en tres áreas muy específicas:


  • El sistema de recompensa empieza a "apagarse" para todo lo demás. Comer bien, ver a la familia, lograr una meta — esas cosas dejan de generar el mismo placer que antes. Solo la sustancia sigue "encendiendo" ese sistema.

  • El sistema de estrés se vuelve hipersensible. Por eso, cuando la persona deja de consumir, aparece ansiedad, irritabilidad, insomnio, un malestar que parece no tener razón — pero sí la tiene.

  • La corteza prefrontal, la parte del cerebro que frena impulsos y piensa en el largo plazo, pierde fuerza. Literalmente funciona con menos potencia. Y es justo la región que necesitaríamos que estuviera más fuerte para decir "no" en el momento difícil.


Súmalo todo: un cerebro que ya no disfruta lo normal, que se siente mal sin la sustancia, y que tiene menos capacidad de frenar el impulso. Esa combinación —no la falta de carácter— es la que explica por qué es tan difícil dejarlo.


¿Por qué se recae, incluso después de meses limpio?


Porque el cerebro "aprendió" a asociar ciertos lugares, personas o emociones con el consumo. Esa memoria queda grabada, y puede activarse años después, incluso cuando la persona lleva mucho tiempo sin consumir.


Esto es clave: la recaída no es un fracaso moral. Es, en gran parte, un fenómeno biológico predecible. Y como tal, se puede prevenir con el tratamiento correcto.


Entonces, ¿qué funciona de verdad?


Tratar el cerebro, no solo la conducta. Eso significa:

  • Evaluación psiquiátrica completa, porque muchas veces hay depresión, ansiedad o trauma de fondo.

  • Psicoterapia enfocada en manejar el craving y prevenir recaídas.

  • Apoyo familiar real, no solo buena intención.

  • Y, cuando está indicado, herramientas de neuromodulación como la Estimulación Magnética Transcraneal repetitiva (EMTr).


¿Qué es la EMTr y por qué la uso en mis pacientes?


La EMTr es una técnica no invasiva que usa pulsos magnéticos para estimular directamente esa corteza prefrontal que mencioné antes — la que se debilita con el consumo. Al fortalecer su actividad, ayuda a mejorar el control sobre el impulso y a reducir el craving.


No es magia ni reemplaza la terapia. Es una pieza más dentro de un tratamiento completo. Pero la evidencia científica de los últimos años —incluyendo ensayos clínicos controlados en tabaquismo y trastorno por uso de metanfetamina— muestra resultados consistentes: menos craving, mejor control de impulsos, y más probabilidades de mantener la abstinencia a largo plazo.


Si tú o alguien que quieres está enfrentando una adicción, quiero que sepas algo: buscar ayuda no es debilidad. Es el paso más valiente que se puede dar, y es el que de verdad cambia el resultado.


En Instituto Nina evaluamos cada caso de forma individual y diseñamos un plan de tratamiento a la medida — incluyendo EMTr cuando está indicado.

📞 +1 (829) 750-0651 🌐 www.institutonina.com


Referencias:


Bormann, N. L., Weber, A. N., Arndt, S., & Lynch, W. J. (2024). Systematic review and meta-analysis: Combining transcranial magnetic stimulation or direct current stimulation with pharmacotherapy for treatment of substance use disorders. The American Journal on Addictions. https://doi.org/10.1111/ajad.13517


Chang, C.-H., Liou, M.-F., Liu, C.-Y., Lu, W.-H., & Chen, S.-J. (2022). Efficacy of repetitive transcranial magnetic stimulation in patients with methamphetamine use disorder: A systematic review and meta-analysis of double-blind randomized controlled trials. Frontiers in Psychiatry, 13, 904252. https://doi.org/10.3389/fpsyt.2022.904252


Diana, M., Raij, T., Melis, M., Nummenmaa, A., Leggio, L., & Bonci, A. (2017). Rehabilitating the addicted brain with transcranial magnetic stimulation. Nature Reviews Neuroscience, 18(11), 685–693. https://doi.org/10.1038/nrn.2017.113


Koob, G. F., & Volkow, N. D. (2016). Neurobiology of addiction: A neurocircuitry analysis. The Lancet Psychiatry, 3(8), 760–773. https://doi.org/10.1016/S2215-0366(16)00104-8

Volkow, N. D., Koob, G. F., & McLellan, A. T. (2016). Neurobiologic advances from the brain disease model of addiction. New England Journal of Medicine, 374(4), 363–371. https://doi.org/10.1056/NEJMra1511480


Volkow, N. D., Michaelides, M., & Baler, R. (2019). The neuroscience of drug reward and addiction. Physiological Reviews, 99(4), 2115–2140.


Zangen, A., Moshe, H., Martinez, D., Barnea-Ygael, N., Vapnik, T., Bystritsky, A., Duffy, W., Toder, D., Casuto, L., Grosz, M. L., Nunes, E. V., Ward, H., Tendler, A., Feifel, D., Morales, O., Roth, Y., Iosifescu, D. V., Winston, J., Wirecki, T., … Zohar, J. (2021). Repetitive transcranial magnetic stimulation for smoking cessation: A pivotal multicenter double-blind randomized controlled trial. World Psychiatry, 20(3), 397–404. https://doi.org/10.1002/wps.20905


Zhai, T., Salmeron, B. J., Gu, H., Adinoff, B., Stein, E. A., & Yang, Y. (2021). Functional connectivity of dorsolateral prefrontal cortex predicts cocaine relapse: Implications for neuromodulation treatment. Brain Communications, 3(2), fcab120. https://doi.org/10.1093/braincomms/fcab120

 
 
 

Comentarios


Logo Instituto Nina
  • Facebook icono social
  • Instagram
  • WhatsApp
  • Icono social de Spotify
  • YouTube

© 2025 by Instituto Nina de Neurociencias Clínicas.

Edificio Profesional de Especialidades Médicas

Calle Mahatma Gandhi #101 Gazcue

Santo Domingo, República Dominicana

Thank you for completing the form!

bottom of page